Carmina Burana, Carl Orff
Una interpretación de Carmina Burana, obra maestra excepcional de Carl Orff, en la Arena de Verona ofrece la oportunidad de escuchar una de las más célebres piezas de la música del siglo XX en un lugar espléndido. Estrenada en Fráncfort en 1937, esta ardiente cantata para orquesta, coro y solistas vocales fue escrita para poner música a la letra y los poemas de un manuscrito del siglo XIII. Dado el carácter histórico del material, el famoso anfiteatro romano de Verona es el escenario ideal. Erigido en el centro de la ciudad desde el siglo I, en la actualidad es ampliamente utilizado para acoger producciones operísticas y de música clásica. Esta experiencia de concierto incluye además un recorrido en un trenecito que pasa por algunos de los lugares más notables de Verona y que está acompañado de comentarios en varios idiomas.
Orff se sentía fascinado por el manuscrito alemán conocido bajo el título Canciones de Beuern, o Carmina Burana, que fue descubierto en el monasterio bávaro de Benediktbeuern en 1803. Contrariamente a muchos otros textos antiguos que han sobrevivido hasta nuestros días desde la Edad Media, este libro contiene muchas palabras atrevidas y violentas. Orff tomó 24 poemas del texto y les puso música sacada principalmente de su propia imaginación. Aunque algunas anotaciones musicales del manuscrito indicaban el tema general de cada pieza, Orff no se vio limitado en su interpretación dado que no había sobrevivido ninguna melodía, sino solo la letra. Así pues, dividió las poesías elegidas en tres partes: una se centraba en la primavera y la juventud, otra en la vida tabernaria y la bebida, y la tercera en la seducción y el romance.
Carmina Burana incluye la pieza más célebre de todas las obras de Carl Orff: la canción coral O Fortuna. Esta ha sido ampliamente utilizada en producciones cinematográficas y televisivas durante décadas. El carácter exaltante de la música muestra la fuerza de su temática, que sirve de advertencia sobre la naturaleza del destino, de la suerte y de la fortuna y sobre el impacto que tienen en las personas.
Asistir a un concierto de Carmina Burana en la Arena de Verona implica acceder a la hermosa Piazza Brà, dominada por el anfiteatro en un lateral. Es desde aquí desde donde parte el trenino o pequeño tren turístico que les ofrecerá un tour de unos 25 minutos antes de regresar al punto de partida. Entre los numerosos lugares por los que pasa el recorrido se encuentra el Castelvecchio, un castillo medieval que parece sacado de un cuento de hadas, construido por la familia noble Della Scala. La visita les permitirá admirar también antiguos monumentos romanos, como el Arco dei Gavi y la antigua puerta principal de la ciudad, la Porta Borsari, mientras recorren ambas orillas del río Adigio. Para su comodidad, pueden realizar este circuito en trenecito el mismo día del concierto, un día antes o un día después de la representación, según su preferencia. Con una música tan contundente y una visita entretenida e instructiva, esta experiencia ofrece algo para todos los gustos.