Honegger / Piazzolla / Mozart, C. Rovaris
Un concierto de tres piezas cuidadosamente seleccionadas de los repertorios de Arthur Honegger, Astor Piazzolla y Wolfgang Amadeus Mozart es celebrado en el Teatro Malibran bajo la dirección del prestigioso director de orquesta italiano Corrado Rovaris. Director musical de la Ópera de Filadelfia, Rovaris es conocido por sus representaciones de conciertos, así como por su extensa carrera como director de ópera. Se tituló en el Conservatorio de Milán en composición, órgano y clavicémbalo. En esta ocasión, el maestro se pone al frente de la prestigiosa orquesta de La Fenice, ampliamente considerada como el conjunto musical más importante de Venecia.
El programa comienza con Pastorale d’été (Pastoral de verano) de Honegger, que se estrenó en la Salle Gaveau de París el 17 de febrero de 1921. Compuesta durante las vacaciones de Honegger en Wengen, Suiza, el verano anterior, esta obra explora la belleza de los Alpes suizos. Esta obra tranquila, casi serena, empieza con un tema pausado, pero muy emotivo, interpretado por una trompa, que retoman luego las cuerdas. Con este tema, el compositor parece describir de manera poética el paisaje alpino al amanecer. El resto de la música continúa en la misma línea mientras el sol sigue elevándose, proyectando una nueva luz sobre el paisaje que se extiende más abajo.
El concierto continúa con música compuesta por Piazzolla, el compositor de tango y virtuoso del bandoneón argentino. El asombroso arreglo de esta pieza, Tres Tangos, lleva este estilo musical de las calles de Buenos Aires a la sala de conciertos, remarcando cómo esta forma musical puede pasar de la canción y el baile a algo que no tiene nada que envidiar al repertorio moderno. En su estreno en 1963, Piazzolla interpretó él mismo sus Tres Tangos Sinfónicos, como se titulaba entonces la obra, bajo la dirección de Paul Klecky. En 1987, volvió a la pieza y grabó los tres tangos con Lalo Schifrin y la St. Luke’s Orchestra en la Universidad de Princeton.
La Sinfonía n.º 38 en re mayor, K. 504, de Mozart cierra el programa del concierto. Compuesta a finales de 1786, la obra fue estrenada el 19 de enero de 1787 en Praga. Esta sinfonía destaca por el amplio uso que Mozart hace de los instrumentos de viento-madera, algo que el compositor pensó que sería sin duda del agrado del público melómano de aquella ciudad. Esto puede explicar por qué es comúnmente conocida como la “Sinfonía de Praga”. Estructurada en tres movimientos, sin el minueto habitual en este tipo de obras de la época, la sinfonía comienza con un adagio que pasa de tonalidades mayores a menores antes de que un allegro retome la melodía, en uno de los ejemplos más complejos de este formato basado en la sonata que Mozart compuso jamás. A continuación, siguen un andante en el segundo movimiento en sol mayor y un presto final, ambos también en forma de sonata, ofreciendo una experiencia musical completa.
Con tres piezas de apariencia diversa dirigidas por el prestigioso Rovaris, el público del Teatro Malibran de Venecia se ve invitado a observar las similitudes y diferencias de cada estilo compositivo en lo que sin duda será una fascinante forma de entretenimiento musical.