Macbeth, Ópera de G. Verdi
El Teatro del Maggio Musicale Fiorentino de Florencia acoge una producción de Macbeth, una ópera que Giuseppe Verdi escribió basándose en la famosa pieza teatral homónima de William Shakespeare. Compuesta por el gran maestro italiano sobre un libreto de su compatriota Francesco Maria Piave, esta obra fue estrenada no muy lejos de esta casa de ópera, concretamente en el Teatro della Pergola de Florencia, el 14 de marzo de 1847. Esta obra había sido encargada el año anterior por Alessandro Lanari, el empresario del Teatro della Pergola, para la temporada de carnaval de la ciudad. Verdi escribiría otras dos óperas basadas en textos de Shakespeare, Otelo y Falstaff, pero Macbeth fue la primera, una obra fiel a la original en gran parte de su acercamiento temático.
Decidido a realizar una versión grandiosa de Macbeth, Verdi centró sus esfuerzos en hacer destacar los roles femeninos en la obra, especialmente el de Lady Macbeth y los de las tres brujas. Según la correspondencia posterior de Verdi sobre esta ópera, dichos personajes estaban considerados por el compositor como los más importantes de la trama, junto con el propio Macbeth. El libreto de Piave, al que contribuyó Andrea Maffei, otro escritor, permitió a Verdi crear la música para la ópera dramática y de gran envergadura que él imaginaba. No obstante, el argumento del Macbeth de Verdi es similar al de Shakespeare, y trata del destino de un noble escocés del siglo XI que siente la tentación de asesinar para hacerse con la corona. Tras un encuentro con unas brujas y la incitación de su esposa, ¿logrará Macbeth convertirse en rey?
Compuesto por Verdi para un cantante barítono, el rol de Macbeth permite al intérprete asumir líneas melódicas belcantistas que son a la vez poderosas y memorables. La partitura para las tres brujas, por su lado, está concebida en armonías dramáticas de tres partes, lo que permite que estos personajes femeninos puedan expresarse de formas evocadoras que quizá ni el propio Shakespeare había imaginado. A veces aterradoras, a veces cómicas, las brujas ocupan el centro del escenario más de una vez a lo largo de la ópera.
Sin embargo, es quizás Lady Macbeth quien brilla más en la visión operística de Verdi. Las notas agudas de su aria y los momentos de expresión recitativa ponen su personaje en primer plano con algunos pasajes musicales exigentes que cualquier buena cantante debe dominar. De hecho, cuando Verdi reelaboró y amplió su ópera para un nuevo estreno en francés en el Théâtre-Lyrique de París el 19 de abril de 1865, compuso un aria completamente nueva para dicho rol. Desde entonces, las producciones de Macbeth incluyen La luce langue, pieza que refleja literalmente el desvanecimiento de la luz del día y la disminución de las posibilidades de Lady Macbeth de disfrutar del poder que ansiaba conseguir a través de su marido.
Macbeth de Verdi lleva intrigas, deseo de poder, asesinatos y otros temas dramáticos que tocan también lo sobrenatural al Teatro del Maggio Musicale Fiorentino de Florencia.